Qué es el Plogging

QUÉ ES EL PLOGGING

QUÉ ES EL PLOGGING

Deporte y cuidado del medioambiente

El Plogging es una práctica que combina el ejercicio al aire libre con la recogida de residuos. En otras palabras, se trata de aprovechar cualquier actividad física al aire libre para la recogida de los desperdicios que se encuentran en las playas, las montañas o las propias ciudades.

Esto ha permitido que deportes como el senderismo, el running, el kayak, el buceo, el paddle surf, el snorkel, el trail, la bici, el esquí y el parkour, comiencen a incluir a los primeros ploggers entre sus filas. 

CÓMO SE PRACTICA

CÓMO SE PRACTICA

Sólo necesitas unos guantes y una bolsa

Para practicar el plogging se recomienda ropa deportiva o cómoda que permita adaptarnos a la actividad física que vayamos a realizar. Para recoger los residuos llevaremos por seguridad e higiene unos guantes que nos permitan proteger nuestras manos en caso de encontrar botellas rotas, objetos punzantes o cortantes. Por último, una bolsa para depositar todos los residuos o si es posible, varias bolsas donde realizar una selección de residuos durante el recorrido e ir simultáneamente gestionándolos correctamente. Si vamos en grupo, esto podemos solventarlo fácilmente asignando un tipo de residuo (plástico, papel, vidrio, restos y otros como pilas o cigarrillos) a cada persona que será la responsable de comprobar que en cada bolsa se deposita el residuo correcto. 

Para deportes acuáticos, lo recomendable es llevar una bolsa o red de mano que permita filtrar el agua pero no el residuo. De este modo evitamos perder los desechos que introducimos y controlamos que ningún ser vivo entre accidentalmente.

BENEFICIOS DEL PLOGGING

BENEFICIOS DEL PLOGGING

Cuida tu cuerpo y tu entorno

El plogging es ideal para trabajar la intensidad, en lugar de recorrer grandes distancias. El movimiento de agacharse a recoger y volver a levantarse (sentadilla) es una excelente forma de trabajar la tonificación de glúteos y piernas. Además, se pueden introducir todo tipo de ejercicios físicos durante el recorrido para que la experiencia deportiva sea completa. 

Al mismo tiempo que aportamos un beneficio físico y saludable, estamos proporcionando un beneficio directo al medio ambiente. Al recoger los desechos estamos reduciendo y evitando la contaminación del suelo, ciudades, ríos, mares y océanos. 

En definitiva, adoptar este nuevo estilo de vida nos beneficia a todos. Teniendo en cuenta que en España unos 4 millones de personas practican senderismo de forma regular y un 33% de la población sale a correr más de 3 días por semana, aprovechar esas salidas para practicar el plogging durante el recorrido podría significar un cambio radical en el estado de nuestro entorno en muy poco tiempo.

QUIÉNES LO PRACTICAN

QUIÉNES LO PRACTICAN

Se adapta a cualquier nivel

Los ploggers (deportistas de plogging) se caracterizan por un hábito deportivo y saludable y una tremenda concienciación en el cuidado del medioambiente, dando ejemplo con su práctica a los que se cruzan durante su actividad. 

El Plogging además de convertirse en un nuevo deporte, se ha convertido en la excusa para que cualquier persona pueda aportar su granito de arena en el cuidado del planeta.

Una de las claves del éxito del Plogging en todo el mundo es la facilidad al practicarlo ya que se pueden adaptar los ejercicios y recorridos (duración, velocidad, cantidad…) dependiendo del estado físico de cada uno, haciendo del plogging un deporte para cualquier perfil, edad y condición.

HISTORIA DEL PLOGGING

HISTORIA DEL PLOGGING

El plogging nació en Suecia

La palabra Plogging proviene de la unión de la palabra inglesa "jogging" (ejercicio físico que consiste en correr una distancia larga a un ritmo moderado y constante, solo o en grupo) y de la expresión sueca “plocka upp” (que se traduce como “recoger”). 

A los deportistas de Plogging se les conoce como ploggers.

Nació como una actividad organizada en Estocolmo, Suecia, y terminó extendiéndose a otros países desde el año 2018.

El impulsor de este fenómeno es Erik Ahlström, un compatriota de la activista adolescente Greta Thunberg que, tras mudarse a Estocolmo desde una pequeña localidad sueca, empezó a incorporar en su rutina de ejercicio diario la práctica de recoger toda la basura que se encontraba a su paso.