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Medioambiente

¿Más mascarillas que medusas en el Mediterráneo?

¿Más mascarillas que medusas en el Mediterráneo?
20 Dic
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A la ingente contaminación por plástico que sufren nuestros ecosistemas se suma una nueva amenaza: los residuos del coronavirus. 

Antes de la aparición de esta nueva plaga de desechos, entre 70 y 130.000 toneladas de plástico eran vertidas al agua cada año por Europa, según el informe Liberando plástico en el mar Mediterráneo de WWF. Por su naturaleza, el agua del Mediterráneo no puede renovarse a la velocidad de otros océanos, por lo que la plaga de plásticos supone ya el 95% de los residuos de este ecosistema. A las más de ocho millones de toneladas de residuos plásticos que arrojamos al mar cada año se suma de pronto una nueva fuente de contaminación: los millones de guantes y mascarillas que nos protegen del COVID-19.

 

Foto viral de la "nueva basuraleza".

 

“Sabiendo que se han comprado más de 2.000 millones de mascarillas desechables, pronto podría haber más mascarillas que medusas en las aguas del Mediterráneo", alerta la organización Opération Mer Propre desde sus redes sociales.

 

De las alcantarillas a los océanos

 

Nuestro embajador @davidchanquete se encuentra una mascarilla buceando.

 

Si terminan en el suelo, ante las primeras lluvias llegarán al sistema de alcantarillado o a un curso de agua y desde ahí al océano. Además de suponer un peligro para el medio ambiente, suponen un peligro para la salud de las personas como vehículo de propagación del virus, igual que su clasificación incorrecta en los contenedores de basura.

¿A qué contenedor debo tirar las mascarillas y los guantes? 

Al contrario de lo que mucha gente piensa, estos productos no van al contenedor de envases plásticos (el amarillo), por no tratarse de un envase. Además, ante la posibilidad de que estos materiales estén contaminados, supone un riesgo para las personas que trabajan en las plantas de reciclaje.
Tampoco se trata de un residuo orgánico, que corresponde al contenedor marrón, por lo que estos materiales deben ir al contenedor del resto de residuos, en casi todas las comunidades se identifica con el contenedor gris y es conveniente cortar las gomas para evitar posibles enredos de la fauna.
A falta de estudios que aporten cifras con exactitud, el aumento de la utilización de los plásticos de un solo uso durante la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 es una realidad. 

 

En España ya tenemos una nueva hoja de ruta, ¿pero es suficiente?

Entre las nuevas medidas, España pondrá un impuesto a los plásticos de un solo uso, prohibirá la adición de microesferas de plástico a productos cosméticos y de higiene personal, obligará a que los tapones de las botellas vayan unidos a las mismas, así como prohibirá pajitas, cubiertos, platos o bastoncillos de un solo uso. Con la tramitación parlamentaria y las consultas públicas aún por delante hasta la aprobación de la ley en junio de 2021, las organizaciones medioambientales esperan un mayor compromiso de cara a la reducción de plásticos, la reutilización, el vertido o la incineración de residuos, para así atajar cuanto antes una crisis medioambiental que se verá aún más agravada por las consecuencias del coronavirus.

 

Guantes y mascarillas, la nueva #Basuraleza

Vivir la nueva normalidad con seguridad requiere seguir utilizando elementos de protección que parece ser que nos seguirán acompañando durante bastante tiempo. Guantes, mascarillas y otros productos sanitarios utilizados durante la pandemia del coronavirus se han transformado en residuos y han llegado al medio natural, donde no sólo representan una incómoda presencia visual, también plantean un desafío de carácter ambiental. Se han convertido en la nueva ‘basuraleza’, basura abandonada en la naturaleza.

“Este 2020, el hashtag #Basuraleza denuncia la basura que contamina los espacios naturales y visibiliza que las mascarillas y guantes son la principal amenaza tras el COVID-19.”
 

Por falta de conocimiento y por actitudes incívicas movidas por el miedo de llevarse una mascarilla o unos guantes contaminados a casa, muchos ciudadanos dejan en medio de la calle o de un paraje natural estos elementos que se están convirtiendo en un problema debido al alto volumen que representan.
Cuando acudimos de excursión al campo, a la montaña, a la playa o a cualquier tipo de entorno natural debemos ser aún más cuidadosos de lo normal a la hora de no dejar basura. Por eso, siempre debemos llevar con nosotros una bolsa en la que guardes los residuos y desechos que generamos durante la jornada.

En 2017 nació en España el proyecto ‘LIBERA, unidos contra la basuraleza’, con el fin de frenar las consecuencias de la basuraleza en los diferentes ecosistemas españoles. Fue creado por la ONG ambiental SEO/BirdLife, en alianza con Ecoembes, que promueve la economía circular a través del reciclaje de los envases. Su objetivo es claro: concienciar y movilizar a la ciudadanía.
 
Desde el Gobierno de España recomiendan adquirir cuando sea posible mascarillas reutilizables (de especificación UNE 0065). Y es que, si la mitad de la población de España usa una nueva mascarilla quirúrgica cada día, se consumirán alrededor de 705 millones por mes.

“En el mundo se consumen aproximadamente 129.000 millones de mascarillas desechables cada mes, que pueden tardar hasta 400 años en descomponerse si no se gestionan correctamente”, según un estudio de Environmental Science & Technology.
 

 

A pesar de estos datos, la parte positiva es que cada vez hay más concienciación ambiental

Poco a poco los españoles empiezan a ser más proactivos y recogen la basura en mayor medida, a la vez que desciende el porcentaje de personas que no hace nada puesto que consideran que no es su responsabilidad. En esta línea, un 47,3% asegura recoger cualquier residuo que se encuentra, aunque no sea suyo; un 33,2% llama la atención si ve a alguien que tira basura mientras que un 11,5% declara dejarlo ahí porque no es su responsabilidad. Además, cabe destacar que para los entrevistados, la vergüenza, la pena y la rabia son los principales sentimientos que les aparecen cuando se encuentran basura en la naturaleza.

 

Nuestro embajador @davidchanquete recoge mascarillas  de un solo uso cada día practicando plogging y luciendo nuestra alternativa reutilizable.

 

Plogging RRevolution y su compromiso con la Agenda 2030

Plogging RRevolution se ha comprometido en participar activamente en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) planteados en la Agenda 2030. Por ello, hemos incluido la mascarilla reutilizable en nuestra tienda online como alternativa a las mascarillas de un solo participando de esta manera en la reducción de esta nueva basuraleza y en el cumplimiento de los ODS  3, 11, 12, 14 y 15.

 

 

Fuentes: National Geographic, Muy Interesante y Proyecto Libera